Separa la decisión del resultado
...o deja de fijarte en vendehumos
Esta es una de las características que toda persona exitosa ha de cultivar.
Hace poco estaba charlando con un amigo de algo sobre lo que posiblemente hayas discutido alguna vez: la lotería. En concreto, hablábamos de un conocido al que le ha tocado recientemente el segundo premio de la lotería. Esta persona, siempre ha ido ajustado económicamente, y el premio será un gran alivio para él.
Mi amigo argumentaba que al final comprar lotería de forma recurrente ha resultado ser una buena decisión. Yo llevo muchos años sin comprar lotería (salvo excepciones muy puntuales por razones sociales), convencido de que no solo es una mala decisión económica, sino que además te condiciona psicológicamente a ser más reactivo.
Y aquí es donde entra la idea principal que quiero ilustrar: separa las decisiones de los resultados.
Es cierto que, en este caso concreto, el resultado ha sido bueno. Pero eso no implica que comprar lotería de forma recurrente haya sido una buena decisión, especialmente estando en dificultades. De hecho, lo más probable habría sido que esa persona se gastase miles de euros en lotería a lo largo de su vida sin ganar ningún premio importante.
Tendemos a juzgar exclusivamente por el resultado. Si algo sale bien, fue buena idea. Si sale mal, fue mala idea.
Pero esto es, simplemente, mentira. Un buen resultado no implica que se haya tomado una buena decisión. Y una buena decisión no implica que se vaya a obtener un buen resultado. Especialmente a pequeña escala, la relación no está tan clara, y la realidad es más bien algo así:
Aquí te pongo varios ejemplos:
❌Mala decisión → ✅Buen resultado
Una persona que fuma toda su vida y, aun así, muere por edad plácidamente a los 99 años.
Invertir todos tus ahorros en una criptomoneda meme y multiplicarlos x10 en 5 días.
Conducir a toda velocidad para no llegar tarde a una reunión, esquivando un accidente por décimas de segundo.
✅Buena decisión → ❌Mal resultado
Decidir empezar a hacer deporte para mejorar tu salud y lesionarte.
Invertir en una cartera de fondos diversificada justo antes de una crisis financiera inesperada.
Abandonar un trabajo fijo que te asquea por una nueva oportunidad atractiva, que resulta ser un chasco.
Esta falacia en la que es tan fácil caer es especialmente peligrosa con las redes sociales, donde es fácil encontrar resultados (aparentemente) fantásticos de influences y vendehumos, y asumir que las decisiones que ha tomado esa persona son buenas.
Mucha gente usa ejemplos puntuales en los que el resultado ha sido bueno para justificar malas decisiones.
Por supuesto, esta gente a largo plazo suele obtener resultados negativos, ya que las malas decisiones suelen tener malos resultados con mayor frecuencia.
Con esto no quiero decir que invertir en truñocoin sea una mala decisión siempre. Lo será si no se han analizado los riesgos y no se tiene una estrategia de inversión más amplia.
Lo que posiblemente hayas deducido ya, es que tomar buenas decisiones de forma consistente, sí tiene siempre un resultado positivo a largo plazo. Tener la capacidad de tomar buenas decisiones, independientemente del resultado, de forma sostenida en el tiempo, es una habilidad que todos los grandes líderes y personas exitosas comparten.
Tomar una buena decisión implica preocuparse por adquirir los datos necesarios para tomarla, tener la paciencia para actuar en el momento adecuado y seguir una lógica clara.
Por el contrario, aquellos que se centran mirar resultados positivos (especialmente resultados rápidos y fáciles) sin analizar la decisión asociada, pueden encadenar malas decisiones que a la larga resultaran en fracaso.
Tener estas ideas claras te ayudará a no malinterpretar decisiones/resultados, a darle a la suerte su lugar (sin confundirla con habilidad), y a conseguir más cosas a largo plazo.
Sé que llevaba tiempo sin publicar. He tenido unas semanas complicadas (muy relacionadas con mi último artículo), pero ya se va estabilizando, así que pronto llegará más contenido.
Un abrazo,
Julio.








