El hábito más sencillo para ser más feliz
Y también el más barato
Actualmente una persona urbanita media pasa cerca del 90% de su vida en interiores. Algunos han llamado a la generación actual 'indoor generation'.
Generación que, "curiosamente", coincide con la 'anxious generation'.
Personalmente, trabajo mucho desde casa, y sería muy sencillo que siguiese esa tendencia, pero he convertido en una prioridad en mi vida el no hacerlo.
De hecho, hace poco he comprado (junto con mi mujer) una casa en un pueblo de montaña, justo al borde de un bosque enorme.
Llevo una temporada yendo y viniendo, pasando allí algunos días y poniéndola a punto, por eso he escrito menos.

Es una idea que llevaba bastante tiempo en mi cabeza, y creo que ha sido la decisión adecuada. Los pocos días que he pasado allí, no solo me han ilusionado, sino que siento una calma difícil de explicar.
Además, planeamos que se pague sola :D, pero luego te explico cómo.
Primero, lo importante.
Cansarse de la ciudad y escapar al campo es una historia muy vieja. Pero más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Los estudios han demostrado que en el día a día habitual moderno, nuestro cerebro surfea las llamadas 'High Beta Waves', asociadas al rendimiento, la ansiedad y el estrés.
Sin embargo, dichos estudios también han confirmado que, al pasar tiempo en la naturaleza, tu cerebro empieza a funcionar de forma más habitual en las llamadas 'Alpha Waves' asociadas a la calma e incluso a estados de meditación. El contacto con la naturaleza nos hace entrar en un estado similar al mindfulness sin recurrir a ninguna herramienta.
El hábito de pasar tiempo en la naturaleza ha demostrado numerosos beneficios para la salud física y mental:
Suele ir acompañado de una vida más activa, abandonando el sedentarismo urbano habitual y con una mayor exposición a la luz natural (con su consecuente repercusión en salud cardiovascular, vitamina D, etc.).
Reduce el estrés y la ansiedad. Mejora los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y modera la actividad en las áreas del cerebro asociadas con la rumiación y la ansiedad.
Aumenta la producción de serotonina y la dopamina, neurotransmisores clave para el bienestar.
Mejora significativamente los síntomas depresivos.
Mejora el sueño, siendo una ayuda ideal para personas con insomnio.
Se asocia a mejoras en otro tipo de trastornos, como estrés postraumático y adicciones.
[estudio, estudio, estudio, estudio, estudio... y hay muchos más]
Pero los beneficios van más allá de la salud directa.
También ha demostrado ser un medio perfecto para aumentar la creatividad y ganar claridad mental. Nos induce un estado que restaura y fomenta los recursos que necesitamos para pensar, crear, procesar información y ejecutar tareas. Grandes genios han aprovechado esta conexión con la naturaleza para liderar gigantescas empresas o escribir obras maestras.
Bill Gates ha mencionado numerosas veces sus 'Think Weeks' como uno de sus hábitos más importantes para coger perspectiva y ganar claridad. Esta costumbre consistía en irse cada seis meses a su casa del bosque durante dos semanas para reflexionar y recalibrar tanto su dirección personal, como la de Microsoft.
Steve Jobs también era un firme creyente del poder de la naturaleza para aclarar la mente y solía hacer largas caminatas en la naturaleza, especialmente cuanto tenía que tomar decisiones clave.
Nikola Tesla, Theodore Roosevelt, Charles Darwin, Thoreau... la lista sigue.
No tienes por qué hacer un retiro de un mes en un bosque aislado. Pasar un rato en el parque que te pille más cerca (con cierta frecuencia) ya presenta beneficios.
Mi recomendación es respetar la Pirámide de la Naturaleza (término que proviene de Tim Beatley). Esta pirámide básicamente recomienda un mínimo de tiempo en la naturaleza a distintas escalas.
La base de la pirámide consiste en tener cierta exposición regular, de al menos 20 minutos, 3 veces a la semana. Esto puede ser en cualquier parque urbano que te pille cerca. Este simple hábito ha demostrado mejorar la capacidad cognitiva, la memoria y la sensación de bienestar. Aunque el estudio también indica que los beneficios desaparecen si te das ese paseo mirando el móvil. Personalmente, aprovecho el parque que tengo de camino al gimnasio.
En el siguiente nivel, buscamos una conexión más duradera en un espacio más natural. Por ejemplo, un parque natural. Típico sábado de irte a pasar el día en el campo. Con al menos 5h ya se consigue esa conexión, pero los estudios indican que cuanto más tiempo mejor. Esto recomendaría hacerlo como mínimo una vez al mes.
En la cúspide de la pirámide, está la inmersión total. Pasar al menos 3 días seguidos al año en un entorno natural. Piensa en una casita en el campo, animales salvajes, ríos, mala cobertura...
Hay muchos otros hábitos para mejorar tu bienestar, pero ninguno que tenga tan buenos resultados con tan poco esfuerzo. No requiere sudar, no requiere esfuerzo cognitivo, no requiere dinero, no requiere lidiar con otras personas si no te apetece... todo son ventajas!
De vuelta a la casa.
Sé que soy un privilegiado por poder permitirme una casa en la montaña viviendo en la ciudad, pero es una compra hecha con cabeza y adecuada a nuestras circunstancias.
Como te he comentado, pretendemos que se pague sola.
Primero, hemos cogido una hipoteca al 90%. El dinero que hemos puesto de entrada es bastante poco.
Segundo, nuestra intención es ponerla en AirBnB y utilizarla cuando no esté ocupada, que será fuera de fines de semana o verano / semana santa. Dado que podemos trabajar en remoto, no tenemos problema en aprovecharla entre semana.
Yo valoro mucho esta conexión con la naturaleza, y sé que esto es una medida muy drástica (o inviable) para muchos, pero si te recomiendo al menos intentar respetar la Pirámide, y no me cabe duda de que la naturaleza mejorará tu vida :)
Un abrazo,
Julio.





