Minimalismo: ser feliz requiere menos de lo que parece
Hay una máxima que muchas veces dirige tu vida sin que te des cuenta. Una idea omnipresente en la sociedad actual, que forma parte de la propia cultura y que te puedes encontrar en cualquier ámbito de la vida.
Más es mejor.
Un coche más potente, una casa más grande, más lujos, más likes, más seguidores, más 'amigos', más salario, más entretenimiento, más clientes, un puesto más alto, más ropa...
La vida de una persona media contemporánea suele asemejarse a una vorágine de trabajo, responsabilidades domésticas, deudas, compromisos sociales, compras impulsivas, horas de redes sociales, vacaciones express verlo-todo-en-7-días, comida rápida y sobrecarga de información.
Una vorágine que, en muchos casos, dirige tu vida en vez de dirigirla tú a ella.
Y en este contexto, el minimalismo es posiblemente una de las ideas que más puede cambiarte la vida.
Es algo que he aplicado a muchos aspectos de mi vida y siempre ha tenido resultados muy positivos.
🤔Qué es el Minimalismo
El minimalismo es una filosofía que consiste en incluir en tu vida aquello que te aporta valor y deshacerte de todo lo demás.
Y ante esto, surge la pregunta ¿qué es valor?
Muy sencillo: que aporta más beneficios a tu vida de lo que te cuesta. El problema está, por un lado, en que muchas veces malinterpretamos lo que algo aporta a nuestra vida y, por otro lado, obviamos los costes ocultos.
Un ejemplo muy común: la infame bici estática que está en la esquina o trastero del 50% de hogares españoles. La gente la compra pensando que así hará deporte, que puede ver la TV a la vez, que así no tiene que ir al gimnasio y le hará la vida más fácil... y después de usarla un par de veces acaba almacenada en cualquier sitio durante décadas criando polvo.
Y el problema es solo el (muy) limitado beneficio real.
Puede parecer que el coste es simplemente lo que hayas pagado por la bici, pero la realidad es muy distinta.
Todas las cosas requieren algo de ti. Comprar, devolver, almacenar, cargar, ordenar, limpiar, comparar, pintar, actualizar, lavar, barnizar, organizar, elegir, transportar, reparar… Costes ocultos que implican tiempo, esfuerzo y/o más dinero. Y aunque ni siquiera interactúes con ellas, son una fuente continua de estímulos y estarán ocupando espacio físico y mental.
El minimalismo, pese a ser un estilo de vida simple, es difícil de implementar debido a ciertas características intrínsecas del ser humano y a la cultura actual.
Además, para cada persona significará algo distinto ya que el valor es algo subjetivo. Y, por consiguiente, se implementará de forma diferente. Hay minimalistas que viven con solo 51 objetos en posesión, otros que son minimalistas con una familia numerosa, algunos que consideran una mala idea tener una casa en propiedad... Es algo muy personal, pero lo importante es entender las razones detrás de esta idea para adecuarla a tu persona.
En un mundo cada vez más materialista y consumista, puede parecer que me refiero simplemente al minimalismo material. Y es verdad que esta es su faceta más visible, pero el estilo de vida minimalista es perfectamente aplicable a otros ámbitos como el digital o el emocional.
🌀El origen del Minimalismo
El minimalismo no promulga nada nuevo. Algunas bases de extendidas religiones como el cristianismo o el budismo comparten esta idea. Otra cosa es que la inmensa mayoría elija (consciente o inconscientemente) ignorar este aspecto.
También se pueden encontrar muchas referencias de filósofos y grandes pensadores que compartían esta idea en cualquier época.
Socrates - "El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos."
Leonardo Da Vinci - "La simplicidad es la máxima sofisticación." (Frase que Steve Jobs tomó prestada).
Henry David Thoreau - "La mayoría [...] ya sea por ignorancia o error, están tan ocupados con responsabilidades ficticias o tareas superfluas, que no son capaces de disfrutar los frutos más sabrosos de la vida."
Albert Einstein - "Creo que una vida simple y sin asunciones es lo mejor para cualquiera, tanto para el cuerpo como para la mente."
Es verdad que el término minimalismo como tal, se empezó a utilizar en arquitectura/decoración durante el siglo XX y después se extendió al estilo de vida. Pero, los fundamentos de esta idea los puedes encontrar en muchos recovecos y mentes de la historia y la filosofía.
Como puedes ver, no soy muy innovador. Pero sí creo que hoy en día el minimalismo es más relevante que nunca.
🧭Cómo puede el Minimalismo mejorar tu vida
Puede parecer que el minimalismo va de tener menos, y en cierto sentido es verdad. Pero también va de tener más.
✅1. Más claridad
Como individuo tendrás tus motivaciones intrínsecas. Pasiones e intereses que te empujan a vivir. Actividades, personas y cosas que te hacen feliz y que hacen que la vida merezca la pena. Es posible que no las tengas del todo claras, pero están ahí. Son las cosas importantes que deberían guiar tu vida.
El problema es que diariamente nos vemos expuestos a una absurda cantidad de estímulos. Estímulos que se entrelazan y mezclan entre ellos, que generan un ruido continuo en tu cabeza y nublan tu claridad. Un ruido que no te deja centrarte en lo importante y que contribuye a que vivas agobiado, perdido y arrastrado por motivaciones externas.
El minimalismo en la práctica es simplemente el arte de decidir a qué le das permiso de formar parte tu vida. Saber reducir ese ruido para poder centrarte en las cosas importantes. Y hacer esto de forma cotidiana se convierte en un estilo de vida que te permite llevar una vida más simple y efectiva, navegando por este mundo de complejidad artificial.
Este estilo de vida minimalista es casi una forma orgánica de descubrir tus valores y principios. Y con esta claridad serás capaz de definir objetivos alineados con aquello que te importa.
Por el contrario, si no te paras a reflexionar acerca de estas cuestiones para vivir de forma intencional, acabarás como la mayoría: viviendo en piloto automático y comportándote como la sociedad te dice que serás feliz.
Es minimalismo es una herramienta muy efectiva para conocerte mejor y no vivir arrastrado por esa vorágine.
✅2. Más foco y productividad
La absurda cantidad de estímulos que recibimos diariamente son una fuente constante de ruido mental. Distracciones físicas, digitales y emocionales que han convertido a la generación actual en la que menos capacidad de atención tiene con una media de 8 segundos, inferior a un pez. (Y yo escribiendo artículos largos...)
Como ejemplo rápido ¿en cuál de estos dos escritorios crees que tu foco y tu productividad serían mejores si tuvieras que trabajar?
En este ejemplo, el escritorio abarrotado es mucho más proclive a distraerte y a la incomodidad tanto física como cognitiva.
No soy ningún acólito de la moda moderna de la hiper-productividad. De hecho, me apesta bastante. Creo que aburrirse, dejar deambular a la mente y distraerse de vez en cuando es muy beneficioso.
Sin embargo, ser capaz de mantener el foco (y la productividad bien entendida) sí que es una característica muy deseable, y cada vez más escasa.
Puedes hacer una analogía de ese escritorio con cualquier parte de tu vida: tu armario, tu cocina, tu coche, tu calendario, tus amistades, las apps en tu teléfono, tu bandeja de entrada, etc. Simplemente todo funciona mejor con menos ruido y el minimalismo es el estilo de vida perfecto para esto.
Reduces las distracciones para ganar foco.
✅4. Más dinero
La cantidad de dinero que nos gastamos en cosas superfluas, para impresionar a los demás o cuyo interés nos dura unos pocos días, es absurda.
Debido a la cultura del consumismo en la que vivimos inmersos, es muy fácil verse arrastrado por el entorno y hacer compras impulsivas. El marketing moderno se encarga de meternos por el gaznate la moda de esta temporada, el nuevo modelo o el último invento innecesario para que hagamos compras emocionales.
Por supuesto, todo con opciones low-cost y entrega en 24h.
Esta tendencia a buscar la satisfacción en el consumo continuamente lleva a mucha gente a vivir en la carrera de la rata. Un ciclo en el que es fácil sentirse atrapado sin remedio.
El cambio de paradigma que ofrece el minimalismo puede ayudarte a salir de esta situación.
Como minimalista, aspiro a dedicar dinero exclusivamente a cosas que me aportan valor, e intento hacerlo de forma intencional. Esto normalmente se traduce en menos cosas físicas y más experiencias.
En el próximo cumpleaños de tu padre, no le compres otra chaqueta. Llévale al cine, a su restaurante favorito a un espectáculo. Verás que el tiempo que pasas con él es mucho más valioso para ambos que añadir la chaqueta número 14 al armario.
Pese a que veo comprar menos como algo elemental, consumir sigue siendo una necesidad. Y, bajo mi criterio, comprar cosas de mejor calidad es mucho más efectivo a largo plazo que optar por cosas más baratas de calidad mediocre.
No solo ahorrarás dinero, sino que además disfrutarás más de lo que compras.
✅4. Una vida más ética
El ritmo de consumo actual es simplemente insostenible. La destrucción de ecosistemas y la contaminación del entorno siguen creciendo año tras año.
La moda es el mejor ejemplo. Cada año se fabrican 100 mil millones de prendas de ropa y, de media, cada persona compra un 60% más de artículos de vestir que hace tan solo 15 años (eso es 2009, no 1990). De la ropa que tenemos, usamos de media menos de un 76% y el 65% de la ropa se tira en menos de 12 meses desde su compra.
Pero la moda no es el único sector afectado. Todos siguen este patrón de consumismo inconsciente.
Cada año gastamos antes los recursos que la tierra es capaz de regenerar, en España para Mayo ya hemos fundido dichos recursos.
Consumir menos, bajo mi punto de vista, es un deber moral. Y el minimalismo, te lleva a ello de forma natural.
Es cierto que luego algunos amigos me vacilan porque siempre llevo la misma ropa. Pero tengo unos valores claros y las bromas no me afectan, me valen para unas risas. De hecho, con el tiempo veo como muchos de ellos ven el beneficio de este estilo de vida y lo van aplicando poco a poco.
✅5. Más tiempo
La falta de tiempo es un mal crónico de nuestra época. Se te acumulan los quehaceres, compromisos y responsabilidades.
La cruda realidad es que muchas veces el problema que subyace es no saber priorizar debido al exceso de morralla en tu vida.
El minimalismo te ayuda a entender tus prioridades, a deshacerte de responsabilidades artificiales y a ganar tiempo de forma casi inevitable.
Recuerda el ejemplo de la bici estática, pero aplícalo a los cientos (o miles) de trastos y objetos inútiles que solemos tener por casa. El efecto es acumulativo, y las horas que puedes ganar al implementar una vida minimalista son difíciles de imaginar a priori.
Menos trastos, menos distracciones y menos preocupaciones repercuten directamente en más tiempo para lo que quiero. Para reflexionar, para estar con mi gente, para hacer deporte, para escribir aquí, etc.
Todo se simplifica. No os imagináis la diferencia entre mis mudanzas y las de mis conocidos.
✅6. Más libertad
Pese al topicazo, el vivir viajando con una mochila de 35L durante un año ha sido una demostración indiscutible de la libertad que da vivir con poco. Pero tampoco es necesario llegar a un extremo así para experimentar el incremento de libertad que te da necesitar menos.
Cada vez veo a más gente esclava de sus coches (financiados al 10% de interés), sus caprichos o de la moda de turno. Viviendo en la carrera de la rata sin saber cómo salir de ahí.
Comprando cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, para impresionar a personas que no conocen.
El necesitar lujos, extravagancia y sofisticación puede esclavizarte, haciéndote dejar de disfrutar de las cosas sencillas. Cuanto menos necesites, más libre serás.
✅7. Aprendes a apreciar de verdad las cosas que no posees
La cultura de ostentación que predomina en la sociedad del estatus actual lleva a mucha gente a vivir carcomida por la envidia.
Cuando ves algo ajeno que no posees, la reacción habitual es 'que cabrón'.
'Mira el coche que tiene ese...'; 'Mira que casa...'; 'Si tuviese tanto dinero...'
El minimalismo te lleva irremediablemente a quitarle valor a los bienes materiales. Y esto repercute en que la envidia en este aspecto se diluye, hasta el punto de ser prácticamente inexistente.
Si veo a alguien en un Ferrari por la calle, puedo disfrutar plenamente del coche por lo que es. Su elegancia, su diseño, la ingeniería que hay detrás. No hay envidia de por medio adulterando la experiencia. Y esto se extiende a otros ámbitos de la vida.
✅8. Usas lo que tienes
Parece una tontería, pero no lo es. Al entrar en 'modo minimalista' analizas lo que tienes habitualmente, y si hay algo que no usas, o empiezas a usarlo o lo vendes/donas/tiras.
Esto lo he notado en distintos aspectos de mi vida. Por ejemplo, hace unos años, cuando empecé a implementar el minimalismo, me di cuenta de que tenía algunas cremas en el baño sin usar desde hace tiempo, así que empecé a usarlas. Lo mismo me pasó con otras cosas como sujetacables en los cajones del despacho o cierta ropa en el fondo del armario.
Normalmente tenemos tantas cosas (y falta de tiempo), que obviamos muchas de ellas que podrían estar aportándonos valor.
8.1 No pierdes cosas
Una extensión del punto anterior que quizás no es tan importante, pero también es una consecuencia. Cuando busco algo ¡ahora siempre sé dónde está!
✅9. Más calma
He dejado este beneficio para el final porque es el resultado de todo lo anterior. El minimalismo conduce a uno de los elementos que para mí constituyen la base de la felicidad.
La calma.
La paz mental que resulta de todo esto es difícil de explicar si no la experimentas personalmente. La sensación de que tienes absolutamente todo lo necesario. De que la vida ya no es una vorágine, sino un apasionante camino que se extiende ante ti.
Ha quedado más poético de lo habitual para mi estilo, pero en este caso, merece la pena.
🔧Minimalismo en la práctica
Pero, si el minimalismo es tan beneficioso. ¿Por qué hay tan poca gente que lo ponga en práctica?
De hecho... ¿por qué cada vez hay más consumismo?
La realidad es que hay obstáculos muy importantes a la hora de implementarlo. En el siguiente artículo explico en detalle estos obstáculos y en cómo la sociedad y nosotros mismos nos saboteamos continuamente.
Además, voy a explicar los métodos que a mí me han funcionado, las reglas que aplico y los hábitos que te pueden ayudar en tu camino.
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Un abrazo,
Julio.














