Lo que no cambias, lo eliges
Llevo un buen tiempo sin escribir, y es que han cambiado bastantes cosas en mi vida en los últimos meses.
Mi mujer está embarazada, he vuelto a trabajar a tiempo completo, he estado gestionando la reforma de una nueva casa, he pasado un covid durito (por tercera vez)... pero por fin he sacado tiempo para compartir esta idea.
Idea que me ha venido a la cabeza a raíz de una conversación con una amiga.
Amiga que, después de terminar su formación en derecho, empezó a trabajar en un importante bufete de abogados. Con el prestigio y salario que ello conlleva.
Sin embargo, durante estos años, el nivel de esfuerzo exigido, el liderazgo opresivo (e incluso abusivo) y la presión constante, le han hecho pasarlo muy mal y le han privado de muchas cosas. De forma regular nos hablaba del estrés continuo, de las largas horas y de su jefe nazi.
Pues bien, ayer me contó que había dejado el trabajo. Por fin.
Durante años, numerosas personas le han sugerido cambiar de trabajo, pero una vez entras en la rueda, es difícil salir. Igual que pasa con relaciones de pareja o hábitos. Seguir en la rueda sale de forma natural.
De ahí la importancia de esta idea: lo que no cambias, lo eliges.
Generalmente nos planteamos las cosas ante una decisión que se nos presenta.
Pensamos ¿Qué pasará si hago A? ¿Qué pasará si hago B? ¿Qué coste tendrá?
Pero qué pasa cuando la decisión no se presenta como tal, sino que, simplemente, nos encontramos en un status quo incómodo.
Muchas veces, pasamos por alto el coste de no actuar.
No pensamos en ¿Qué pasará si no actúo y sigo así... 1, 5, 10, 20 años más? ¿Qué estoy perdiendo? ¿Qué parte de lo que pierdo es irrecuperable? ¿Qué impacto tendrá en mi vida?
Y por eso, el cambio de perspectiva de esta idea me parece tan importante.
¿Tienes un jefe déspota que te hace la vida imposible? Cada día que vas a ese trabajo, estás eligiéndolo.
¿Estás en una relación agonizante o con una persona que no te trata como mereces? Cada día que estás con esa persona, estás eligiéndolo.
¿Continuamente comes mal y no te mueves? Tú eliges esta situación, y tú eres responsable de sus consecuencias.
Por supuesto, dependerá de tus circunstancias, pero ten esto claro:
Eliges cada día.
Hilando con esta idea y para cerrar, pasar de donde no quieres estar a una incógnita interesante siempre es buena idea.
Así que, pregúntate ¿Qué estás eligiendo?
Un abrazo,
Julio.




